23 de enero de 2014 Querida Paula, Hoy te escribo porque me voy, jamás podría haberte dicho esto en persona, te quiero demasiado como para hacerlo, se que con mis palabras llorarás, lo pasarás mal, incluso pensarás en desaparecer del mundo, pero no lo hagas, piensa que en cualquier momento nos podremos volver a encontrar, si el destino nos pertenece, tarde o temprano volveré a dormir a tu lado, te lo prometo, pero hoy no puede ser, no es nuestro momento, se que sigues a pie de cañón, te veo levantarte desde lo más bajo del suelo, te veo crecer por mucho que te pisen, te veo luchando contra el miedo, pero... siempre sigue ese pero para todo, quizá sea el mayor error de mi vida, pero pienso que... nosotros... debe convertirse en un tu y yo, he vivido muy rápido a tu lado y desde lo profundo de mi te juro que jamás me arrepentí de nada contigo, pero cariño creo que necesito volar del nido como una cría de golondrina, no olvidaré nada, ni el primer ni el último beso, ni la mejo...