Promesas incumplidas, deseos agotados, sueños rotos, decisiones mal tomadas y caídas al vacío. Un error tras otro, pero sin duda. Y a veces pienso que soy tonta, porque seguramente recaería en ti. Que eres como mi vicio inconfesable, mi perdición. Aún así después de todo te quiero más que ayer.
Lo mismo te echo de menos, lo mismo que te echaba de más.
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