Y entonces tenía 15 años cuando pensaba que el amor era una estupidez que volvía a los inteligentes tontos y a los tontos los dejaba como estaban.
Lo mismo te echo de menos, lo mismo que te echaba de más.
La vida, un viaje. Cada experiencia, un lugar visitado. Cargados con el equipaje de aquí para allá, batallando. Aprendiendo de cada paso. Un nuevo puerto, una nueva meta. Un vuelo con turbulencias, momentos de tensión. La estación, quizás un recuerdo o un olvido. Viajeros, los invencibles en el arte de vivir. La maleta, un sin fin de sentimientos. Viajar, vivir.
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