Al principio te sentarás un poco lejos de mi, en la hierba. Yo te miraré de reojo y tú no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca... Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, desde lastres ya empezaré a ser feliz. A medida que avance la hora, más feliz me sentiré. Al llegar las cuatro me angustiaré y me sentiré inquieto; descubriré el precio de la felicidad. Pero si vienes en cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón.
+Cuando te tengo a diez centímetros de mi el corazón se me sale por la boca, dime si tu sientes lo mismo, dímelo. -Que más da lo que yo siento ahora en el corazón si tu sigues con otra persona [...] -¿ alguna vez seremos una pareja normal ? + No lo se. [...] +Hola, ¿ oye una cosa, ahora que estoy soltero que excusa vas a buscar para no besarme ? -Ninguna, solo quiero que seamos una pareja normal + ¿ y quien quiere tener una historia normal teniendo una como la nuestra ? Todavía no te he oído decir que me quieres -Te quiero.

Comentarios
Publicar un comentario