De repente una sonrisa tonta se ha escapado, ¿Porqué? Os lo voy a confesar. Él ha vuelto a pasar por mi mente, está viajando alrededor sin ni si quiera aterrizar. Él me hace imaginar, a pesar de que cerca muy pocas veces está, sigue pilotando en mi. Hoy nos vi en la playa, aquel dulce plan que siempre quise hacer y mi insistencia nos llevó a la mejor noche del mundo. Hicimos nuestra comida preferida, preparamos un poco de todo y salimos dispuestos hacia la playa. Eran las ocho de la tarde, sentíamos ilusión porque después de tanto tiempo separados, vernos era volver a sentir esos nervios, esos que se siente al principio y esos silencios incómodos de no saber qué decir. Una mirada tras otras, el tiempo iba pasando y más cerca estábamos. Al fondo se podía ver el mar azul, poco a poco se iba iluminando por la más bonita de todas: la luna. Me intenté acercar a ti y busqué una excusa para acariciarte, la expresión de tu rostro me decía que continuara y tú me susurraste, mientras me dabas...