Carpeta de recuerdos.

Un domingo cualquiera me da por buscar en mis fotos antiguas. Tengo el escritorio lleno de carpetas. Infinidad de fotos: familia, amigos, fiestas, navidades, excursiones... Empiezo a recordar momentos, sonrío, me alegro de haber cambiado y mejorado. Paso una foto tras otra, por todas mis carpetas. 

Llego a la letra C. Y aparece: "Carpeta de recuerdos". En un primer instante, decido pasar de largo y omitir dicha carpeta. Pero en un segundo plano, decido abrirla. Doble click. Y de repente: Llueven recuerdos. Somos tu y yo desde el segundo 1, en el que me enamoré de ti, hasta el día 1.460 en el que dejamos de ser dos y los caminos se bifurcaron. 

Miro mis recuerdos con optimismo, busco lo positivo de cada una de las imágenes y siempre encuentro lo mismo. La curva más bonita de toda mujer: Su Sonrisa. Veo su evolución desde la primera a la última. La diferencia es notable. Antes: Ilusión. Después: Tristeza. Ya no existimos como: tu y yo. 

Lo que un día fue presente hoy ya forma parte del pasado, y queda guardado en esa carpeta. Que tal vez, otro domingo cualquiera, decida abrir, para que vuelvan a llover los recuerdos. O quizás, quede cerrada para siempre, en uno de los recónditos huecos de mi pantalla.  


Comentarios

Entradas populares de este blog