Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2018

Y por querer, te quiero a ti.

Quiero mis buenos días por las mañanas. Una conversación llena de iconos llorando de la risa, de esas que no terminen. Quiero preguntarte cómo estás y que me cuentes con todo detalle lo que pasa por tu mente. Quiero contarte cada anécdota de mi día a día. Quiero sentirte cerca. Quiero que me abraces en invierno, en verano, en primavera y en otoño. Quiero que nunca dejes de mirarme a los ojos, que no dejemos de jugar a ver quien aparta la mirada antes. Quiero seguir haciéndote reír. Quiero cuidarte, arroparte, salvarte y levantarte. Quiero ser la primera en la que pienses cada día y la única con la que sueñes por las noches. Quiero abrazarme a ti antes de irme a dormir, tu beso de buenas noches y tu caricia apartándome el pelo de la cara. Quiero que vayamos a cenar, que nos tomemos algo por ahí y que dejemos todo fluir. Que rompamos todos los muelles del colchón con nuestra lucha del almohadas. Quiero tus besos recorriendo todo mi cuerpo.  Quiero que juguemos como niños a escondern...

Y de darnos todo, pasamos a darnos la espalda.

LOS 6 LEMAS.

Querido tú. No soy nadie, quizás jamás nos hayamos visto, ni nos conozcamos, pero estoy segura de que alguna vez nos hemos sentido igual, que hemos estado en esta misma situación, al menos una vez en la vida, en mi caso miles.  Me he sentido tantas veces sin fuerzas, agobiada, agotada, desilusionada, entristecida, desanimada, arrepentida, dolida, traicionada, rota... Seguro que tú también has querido abandonar, que has dado por perdido, que te has dado por vencido y que has pronunciado las palabras "ya no puedo más". Y no me equivoco diciendo que tú también has llorado, que se te ha caído esa lágrima traicionera que también has intentado disimular.  Tanto como yo habrás pensado mil veces que este es el final, que ya no hay más, que te gustaría irte lejos por un tiempo, que ya no quedan mínimas esperanzas para seguir luchando y un largo etcétera. Y tanto como tú he sentido la necesidad de escuchar esto:  Levántate, lucha y hazlo por ti, porque lo importante ...

Ilusiones.

Que bonito hubiese sido querernos. Me habría encantado susurrarte un te quiero al oído. Que increíble habría sido compartir mi camino, caminar juntos hacia el frente. Que suerte habría tenido por una vez al tenerte. Que maravilla habría sido ser esa mirada de complicidad que lo dice todo en un instante. Ojalá volver a sentir esas mariposas en el estómago revoloteando, acelerando lentamente los pálpitos del corazón. Que fantástico habría sido confiar en nosotros. Me hubiese encantado abrazarte cien veces al día, respirarte y no soltarte, dejarnos llevar y no parar hasta quedarnos sin aliento. Y es que verte sonreír cada mañana habría sido mi quinta maravilla del mundo.   Borrando una historia que jamás ha existido,  pero sí la he sentido.