Y por querer, te quiero a ti.

Quiero mis buenos días por las mañanas. Una conversación llena de iconos llorando de la risa, de esas que no terminen. Quiero preguntarte cómo estás y que me cuentes con todo detalle lo que pasa por tu mente. Quiero contarte cada anécdota de mi día a día. Quiero sentirte cerca. Quiero que me abraces en invierno, en verano, en primavera y en otoño. Quiero que nunca dejes de mirarme a los ojos, que no dejemos de jugar a ver quien aparta la mirada antes. Quiero seguir haciéndote reír. Quiero cuidarte, arroparte, salvarte y levantarte. Quiero ser la primera en la que pienses cada día y la única con la que sueñes por las noches. Quiero abrazarme a ti antes de irme a dormir, tu beso de buenas noches y tu caricia apartándome el pelo de la cara. Quiero que vayamos a cenar, que nos tomemos algo por ahí y que dejemos todo fluir. Que rompamos todos los muelles del colchón con nuestra lucha del almohadas. Quiero tus besos recorriendo todo mi cuerpo. Quiero que juguemos como niños a escondernos debajo de las sábanas.  Quiero levantarme por la mañana oliendo a ti. Quiero que desayunemos la pizza fría de la cena de anoche. Quiero que nos marchemos a vivir aventuras, que viajemos, que dejemos nuestra huella de amor en cada uno de los lugares que visitemos. Y por querer, te quiero a ti. 

Y es que ahora que te voy conociendo más, quiero todo contigo y cuando digo todo, me refiero a un infinito de cosas que jamás se podrían escribir, porque hay cosas que no tienen palabras o que aunque quisieras jamás sabrías explicar. Y eso es lo que pretendo, quiero ser lo que queramos ser, lo que no se pueda explicar y que tan solo sepamos darnos nosotros. 

 

Comentarios

Entradas populares de este blog