MIEDO.

Nadie duda que la vida sea avanzar constantemente y seguir hacia adelante. Pero a veces pasa, pasa que chocas con ese gran muro que te paraliza, que te llena de impotencia, que te ahoga y no te deja dormir por las noches pensando una y otra vez lo mismo... Miras el móvil para ver la hora y como todas las noches todavía son las 2:00 y nada cambia, sigues en ese estado de bloqueo en el que ver una salida de escape es prácticamente imposible. 
Sin duda alguna hablo de los miedos. El miedo se define como una angustia por un riesgo o daño real o imaginario. El miedo nos hace ser más pequeños en el mundo, nos paraliza, nos hace creer que somos inferiores e incluso sentirnos culpables por sentirlo. 
Pero una vez que reconocemos que tenemos miedo, la parte más difícil es darle respuesta a esa emoción. Siempre he escuchado que los miedos se afrontan... Sin embargo, me parece una tarea difícil puesto que el miedo es algo que quizás todos sentimos hacia algo, alguien o alguna situación, pero muy pocos los exteriorizamos. Creo que a veces incluso aprendemos a convivir con él y lo intentamos disimular y hacer "como si nada". 
El gran problema llega cuando ese miedo te bloquea una parte importante de tu vida y entras en un bucle inestable que muy pocos logran entender, y hoy ya has tocado fondo y te encuentras en ese estado en el que todo parece oscuro y tan solo buscas un poco de claridad en ese consejo que va más allá de un "No te rayes" Entonces aparece esa persona que te tiende la mano y te dice: ¡Ven! Y tú sin pensarlo dices: ¡Voy! Y al principio lloras, después lo intentas y al final consigues el placer de verte a ti mismo sonreír.

ETV 

Comentarios

Entradas populares de este blog