Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2017

Mente o Corazón.

Imagen
Creo que todos hemos estado alguna vez en esta situación. Hemos estado perdidos, quizás perdidamente enamorados y también completamente confundidos. Y es que a veces la mente y el corazón no se entienden. Andan por caminos diferentes. Consiguientemente viene la duda, ¿A quien le hago caso? ¿Quien es el que manda de verdad? ¿Quien tiene la verdad?  Todo te conlleva a decir "estoy rayado". ¿Las segundas partes podrán ser mejores que las primeras alguna vez? ¿Pruebo? ¿Quien no arriesga no gana, no? Pero... Si lo hicieron una vez, ¿Por qué no lo volverán a hacer? ¿Que motivos tengo para confiar en ti? Mi corazón late cuando te veo, pero en realidad no se si estoy dispuesto. No te he olvidado, es cierto. Hay sonrisas que no se olvidan. ¿Merece la pena volver a sufrir por esa sonrisa? ¿Habrá cambiado? ¿Mente o corazón?  Un sin fin de preguntas, de pensamientos cruzados y chocados. Un ahora si, ahora no. ¿Mente o corazón? equivale a insomnio cada noche. ¿Estoy dispuesto? Qu...

Los imposibles también se consiguen.

Y es que intentar imposibles te lleva a darte cuenta de lo que eres capaz, de eliminar tus limitaciones. Te pones a prueba y apruebas porque lo das todo y cuando eso sucede se nota, lo nota. Su mirada se enternece y se funde con la tuya lentamente como un hielo en pleno invierno.  Vuelves a conseguir un imposible, no sabes por cuanto tiempo, pero por ahora lo tienes y lo mantienes. Confías y confían. Das fuerza y te refuerzan. Sonríes, provocas sonrisas y te sonríen para provocar la tuya. Y pasa el tiempo mientras os miráis a todas horas, sin volver la cabeza, pensando en lo bonito que ha sido la casualidad del destino, por dejaros en este remolino. Remolino que provocan esas mariposa cuando aletean rápido y con fuerza. Ese momento en el que sientes que no quieres que se marche, que por favor, se quede un poco más.  Hoy tengo el placer de poder mirarte, acariciarte y besarte. Hoy puedo abrazarte cuando me desvelo en la noche. Puedo taparte con las sábanas si te destap...

Cansada.

Cansada de que me inviten a dejarme llevar. Cansada de que me digan que cierre los ojos y no piense en nada más. Y más cansada aún de que me prometan que esta vez no volverá a ser igual.  Cansada de intentar creer en tu mirada.

Locura es enamorarse.

Locuras, ese tipo de cosas que sólo algunos se atreven a hacer. Hay miles de locuras, como saltar al vacío desde un avión, volar en globo, subir la montaña más alta y una vez allí, dar el grito más fuerte del mundo. Locura también es bailar bajo la lluvia, correr por la calle sin ningún sentido, cantar en el coche como si estuvieras en un concierto. Hay para quien las locuras son vivir al límite, acelerar en las curvas y tener que frenar de golpe. Viajar, coger el vuelo de última hora, no planificar nada y no dejar pasar el tren nunca.  Hay muchas locuras, a veces meditadas y otras sin pensarlas. Pasan, suceden o eliges. Pero hay una que destaca demasiado, la locura máxima. De locos es enamorarse. Prestar tu corazón a otro, dar todo de ti a esa persona, tus risas sinceras, tus miradas más dulces, tus caricias... Tu amor. Y eso si es de locos, pero de locos de remate. Te enamoras y todo empieza a fluir diferente. Te dejas llevar, subes en la nube, esa que te lleva a tres metro...

Te tienes a ti.

Imagen
"Porque a pesar de lo malo te tienes a ti, para levantarte y salir adelante. Da igual quien se marche o lo impida, intentaron dañarte y te hicieron más fuerte. Detente y cuida a quien te cuida. Siempre habrá una salida a esa gente que no ofrece más que mentiras, te quiere, te olvida, un recuerdo, una herida, una página en blanco esperando a que vivas. Te tienes a ti para demostrar que no van a tumbar a quien no ve la opción de rendirse. A veces duele más un "me quedo" por miedo a decir un "debo despedirme". Ya aprendí que confiar de más en los demás terminará al final por herirme. Si sufriste, resiste, son solo enseñanzas, tu nunca pediste." Porque aunque a veces todo se tuerce... te tienes a ti.